Los Latinos Tambien Somos Cuidadores 

Mensaje especial del LMSW y Gerente de Cuidado y Apoyo Licet Valois
de la Asociación de Alzheimer de NYC

El proveer cuidado a un ser querido es una tarea que no discrimina cultura, raza, religión, sexo, condición financiera o educación etc. Esta es una tarea a la que se tiene que responder con o sin preparación, y para la cual no se nos pide autorización, sino que tenemos que ejercerla cuando sea necesario.

Los Latinos como cualquier otro grupo cultural, también enfrentamos la tarea de ser cuidadores, aunque muchas veces no nos identificamos con el término, “Cuidador”. En algunas circunstancias, esta falta de identificación puede ser desventajosa, porque nos limita el acceso a los servicios disponibles en este país. Por consiguiente, la pregunta es, como acceder a los servicios para cuidadores, si no nos identificamos como cuidadores?

Exploremos el concepto de “Cuidador” desde diferentes ángulos para determinar con que categoría nos identificamos.

Un cuidador es una persona que participa de una manera directa en el cuidado de un ser querido (ej. alimentar, bañar, vestir o monitorear las medicinas etc.), o que participa de una manera indirecta, supervisando  el bienestar de un ser querido. Por ejemplo, un cuidador puede ser un hijo que vive en otra ciudad y paga las cuentas de su madre quien sufre de diabetes;  una sobrina que vela por el bienestar de su tío quien vive en un ancianato y esta diagnosticado con demencia; un esposo quien cuida de su esposa diagnosticada con cáncer; un vecino quien acompaña a su vecina que fue diagnosticada en las etapas tempranas de Alzheimer etc. Estos son apenas unos ejemplos del papel de un “Cuidador”.

Para muchos de nosotros, el participar en el cumplimiento de actividades del diario vivir de otra persona, no nos identifica como Cuidadores. Simplemente lo asumimos como otra tarea, obligación o deber que hay que cumplir.

Los cuidadores se pueden clasificar típicamente en dos grupos: Formal (que recibe pago) e Informal (que no recibe pago). Todas las personas que proveen cuidado o supervisan el cuidado de alguien sin recibir remuneración, son considerados cuidadores informales; por ejemplo, familiares y amigos. Todas las personas que reciben una remuneración ya sea financiera o de otro tipo son considerados cuidadores formales; por ejemplo los trabajadores en el hogar (home attendants), doctores, trabajadores sociales etc.

Considerando el contexto profesional en el que se desenvuelven los cuidadores formales, es indispensable tener un entrenamiento especializado para desarrollar sus funciones (como hacer una curación, como mover una persona en la cama etc.). Sin embargo, los cuidadores informales no requieren experiencia o entrenamiento especializado. Familiares y amigos proveen cuidado sin recibir entrenamiento específico para asistir a sus seres queridos. La capacidad para cuidar de otros se desarrolla con la experiencia a través de los años. Todo gracias a que los cuidadores aprenden de sus interacciones, mientras proveen cuidado. Algunos factores a considerar durante el proceso de cuidado informal incluyen, el tipo de relación entre el cuidador y la persona cuidada, su historia etc.

La proximidad física es un factor que puede o no ser importante al proveer cuidado a una persona. Los cuidadores no necesitan vivir en el mismo lugar con la persona que cuidan. Ellos pueden vivir en la misma casa, en diferentes apartamentos o simplemente supervisar el cuidado en la distancia desde otra ciudad. Quienes lo hacen de esta última forma se conocen como los cuidadores a distancia.

Los cuidadores pueden proveer cuidado de tiempo completo o de medio tiempo. Satisfacer las responsabilidades de cuidado toma tiempo, lo cual puede constituir un trabajo dentro de sí mismo. Ya sea de tiempo completo o medio tiempo, asumir la responsabilidad por el bienestar de otro individuo, es valiosa desde todo punto de vista.

La tarea de proveer cuidado puede desarrollarse progresivamente o simplemente de la noche a la mañana. En algunos casos, las personas pueden anticipar que en el futuro tendrán que asumir la tarea de cuidar a alguien. En otros casos, algunas personas se ven desarrollando tareas específicas con las cuales se pueden sentir cómodas, o las cuales desempeñan porque son expertos en la materia. Es importante resaltar que puede ser difícil prepararse para ser cuidador, porque las cosas pueden pasar inesperadamente.

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