La empatía, compasión y alegría en el cuidado de pacientes con #Alzheimer @Alzheimersread

La empatía, compasión y alegría en el cuidado de pacientes con Alzheimer

Estoy sentado aquí pensando en el rol que la empatía tiene en el cuidado de las personas con demencia.

Por Bob DeMarco

Alzheimer’s Reading Room

El cuidador comienza a sentir empatía cuando se pregunta cómo, por qué, qué.

¿Cómo se siente la persona que vive en un estado de olvido profundo?

¿Por qué la persona que padece de un difícil caso de olvido actúa de esta forma? ¿Qué necesita?

La única forma en que el cuidador pueda entender y luego sentir empatía es mirar al mundo a través de los ojos del paciente que vive con Alzheimer u otros tipos de demencia.

Con demasiada frecuencia, nos pasamos la vida diciéndoles a los otros cómo nos sentimos. Nosotros los cuidadores.

Nos pasamos la vida contándoles a los demás cómo los olvidadizos se comportan. Luego les comunicamos cómo nos sentimos nosotros.

El acto de “ventilarse” o “quejarse” es negativo. Este ambiente negativo aumenta nuestra dificultad.

Por otro lado, cuando comenzamos a examinar las palabras, quehaceres y actos de las personas que viven en un estado profundo de olvido, lentamente entendemos que debido al cambio en sus cerebros, ellos perciben el mundo a veces de forma diferente a cómo nosotros, los cuidadores, lo percibimos.

Algunos cuidadores llegan a creer que la persona en un estado de olvido profundo no es la persona que ellos “conocieron”. No les parece que la persona que ellos “conocen” esté cambiando. Este cambio de debe al efecto que la demencia tiene en su cerebro.

Este cambio no es causa de algún acto intencional de parte del paciente con Alzheimer. Este cambio se debe a su enfermedad. No es debido a que la persona que olvida en forma extrema haya decidido intencionalmente cambiar, y cambiar para mal.

El primer paso para cuidar a otra persona en forma efectiva es sentir empatía  basándose en cómo la persona a la que usted cuida percibe y ve el mundo. ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Qué?

El próximo paso es entender que la demencia es la causa, no la persona que actúa en forma diferente debido a la demencia.

 

La empatía y la aceptación llevan a sentir compasión.

La compasión disminuye muchas de las dificultades que un cuidador puede sentir. Esto llevará al cuidador a sentir emociones nuevas, diferentes y más positivas.

Es aquí cuando podemos volver nuestra atención en nuestro objetivo – cuidar a la persona con Alzheimer.

Cuidar a alguien es nunca una tarea realmente fácil. Es generalmente agotador y difícil.

Sin embargo, cuidar a una persona puede ser tremendamente gratificante. Puede ser una experiencia enriquecedora emocional y espiritualmente.

La empatía y la compasión unidas al amor hacen que el cuidar a una persona adquiera un significado y sea una experiencia gozosa, no una realidad angustiosa.

Bob DeMarco es el fundador y editor del sitio web Alzheimer Reading Room. Él es un  reconocido líder de opinión, conferencista, y experto en Alzheimer y demencia.

 

 

 

 

 

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