10 consejos prácticos para #cuidadores @AARP @amygoyer

Si cuidas de un ser querido puede que en las fiestas de fin de año te sientas más abrumado, entérate cómo controlar el estrés.

 por: Amy Goyer, fuente: AARP, 16 de diciembre de 2013

Mujer en actitud pensativa - consejos para los cuidadores durante estas vacaciones

¿Qué debes hacer por ti si cuidas de alguien? Comienza por reconocer ciertos síntomas. — Foto: iStockPhoto

In English | Como cuidadores, casi todos nos sentimos abrumados por nuestras responsabilidades cotidianas, por eso somos vulnerables cuando llegan las fiestas y con ellas el estrés..

En esta temporada de tanto ajetreo, podemos sentirnos tentados a dar rienda a comportamientos perjudiciales para nuestra salud, como beber más de lo normal, consumir más dulces, dejar de descansar y parar de hacer ejercicios. Esto a su vez disminuye nuestras defensas y somos más propensos a hacer más grande cualquier experiencia —las positivas tanto como las negativas—.

Te comparto unos consejos prácticos que te ayudarán a pasar los días de fiesta más alegre, con menos tensión.

 

1. Reconoce los indicios de estrés y agotamiento

Como cuidadores, damos muchísimo, y durante los días festivos, ¡damos aún más! Toda esa generosidad podría provocar altos niveles de estrés o hasta un agotamiento serio que antes de que te des cuenta, te abruma. En mi libro, Entre el trabajo y el cuidado de los nuestros: Cómo lograr un equilibrio, de AARP, lo explico de la siguiente manera: “El estrés prolongado se acumula, nos roba la energía y algunas veces llegamos a un punto de agotamiento emocional, mental y físico total. Podríamos perder la motivación por completo o sentir que simplemente no nos importan nuestros seres queridos, otras relaciones o el trabajo.

Podríamos sentir que nos hemos perdido dentro de la inmensidad de la prestación de cuidados y que nada de lo que hacemos podría hacer la diferencia.Si te sientes así la mayor parte del tiempo, posiblemente estés seriamente agotado”. Estate al tanto de los altibajos emocionales, niveles de fatiga, torpeza mental, si te sientes incapaz de quedarte tranquilo o al contrario, te sientes como si estuvieras inmovilizado e incapaz de resolver nada.

2. Prevé posibles dramas familiares de la temporada

¿Existen actividades festivas o familiares problemáticas que provocan tensión o recuerdos infelices? ¿Sientes algún dolor o aflicción que te abruma a ciertas horas del día? ¿Llegan regularmente de visita por los días de fiesta familiares que no ayudan pero critican el cuidado que prestas? ¿Hay temas que es mejor evitar cuando la familia se reúne? Podría ser mejor tener poco roce con —o hasta evitar— ciertos lugares, eventos o personas. Si no puedes hacerlo, prepárate. Minimiza el drama, no intentes solucionar problemas familiares de muchos años durante los días festivos, mantén cortas las reuniones y desarrolla estrategias rápidas para despedirte. Protégete mentalmente e imagínate dentro de una burbuja; de esta forma la energía negativa rebotará contra ella sin lastimar, molestar o angustiarte.

3. Preocúpate de tu estado de ánimo

Reconoce todas tus emociones, incluso los temores, las frustraciones y tristezas, en los días festivos. Todas estas emociones son perfectamente normales. Intenta tenerte presente y concéntrate en lo que estás haciendo en cada momento, en lugar de pensar en la creciente lista de las otras cosas que tienes por hacer. Concéntrate en lo positivo: piensa en lo que puedes lograr en vez de lo que no puedes; celebra lo que pueden hacer tus seres queridos en lugar de lamentar las actividades en las que ya no pueden participar; goza pensando en los placeres de la temporada que disfrutarás, en vez de extrañar los que no tendrás; aprecia la ayuda que recibes en lugar de resentir a los que no te apoyan. Los pensamientos negativos en efecto activan la respuesta corporal al estrés, así que dirige tu mente a otro sitio cuando empieces a deslizarte cuesta abajo con ellos.

4. Dale máxima importancia al cuidado de tu persona

Es fácil olvidarse de sí mismo cuando se está más ocupado que nunca —pero es cuando es más necesario cuidarse—. No te compliques y si te es posible, incorpora tu cuidado en tu rutina diaria mientras prestas cuidados.

Por ejemplo: dedícale tiempo al ejercicio; puede mejorar tu estado de ánimo. Hasta algo tan sencillo como caminar en un centro comercial, bailar al compás de música de la época o estirarte o hacer saltos de tijera mientras miras películas navideñas puede ayudar. Prueba el yoga, la meditación o el tai chi para aliviar el estrés y ayudarte a dormir mejor. Limita los alimentos dulces que provocan bajos emocionales y de energía al bajar de golpe el nivel de azúcar en la sangre. Sal afuera para absorber vitamina D de la luz del sol, que mejora el estado de ánimo, o si padeces de trastorno afectivo estacional, considera las luces terapéuticas. Relájate con la aromaterapia y con el aroma de los cítricos y la lavanda.

10 consejos prácticos para quienes cuidan ancianos y enfermos – Cómo evitar el estrés – AARP en español

5. Reconoce cuáles son tus válvulas de escape para aliviar el estrés

Solamente tú conoces la manera más efectiva de aliviar el estrés. Podría ser escribir en un diario, reírte mientras ves una película divertida, hablar con amistades, caminar o compartir tus pensamientos en medios sociales tal como Facebook. Haz una lista de estas válvulas de escape que puedas tener a mano cuando comiences a sentirte estresado.

6. Conéctate con grupos de apoyo

Dado que tantas personas se encuentran tan ocupadas durante esta temporada, los foros de mensajes o grupos de apoyo podrían suponer una manera práctica de buscar apoyo. Y no olvides la ayuda profesional que brindan los consejeros o terapeutas.

7. Planifica anticipadamente y concéntrate en lo más importante

El objetivo de los días de fiesta no es la perfección, ¡es la felicidad! Intentar hacer más de lo que ya tienes programado en tu alocado calendario puede llevarte al extremo, así que considera si es que realmente puedes comprometerte antes de hacerlo. Recuerda, te sentirás más contento si vas con la corriente y aceptas las demoras, momentos de crisis o desilusiones inevitables. Sobre todo, crear buenos recuerdos con tus seres queridos es especialmente valioso en este momento.

8. Solicita ayuda para ti y para los que cuidas

Ahora es el momento de solicitar ayuda con ambas tus responsabilidades como cuidador y tus preparativos para los días de fiesta o asuntos personales. Aunque normalmente no pagues por ayuda, considera hacerlo ahora, ya que contratar a alguien que te ayude por unas horas podría suponer un gran alivio. Un asistente personal o conserje puede completar tareas en tu lista de cosas por hacer para las fiestas o encargarse de algunos de los quehaceres del hogar, tales como organizar el correo, lavar la ropa, limpiar o hacer diligencias. También podrías aprovechar la oportunidad de pagar por el cuidado de tus seres queridos, incluso pagarle a cuidadores individuales, centros de atención diurna para adultos o servicios de relevo de descanso al cuidador para quedarte libre para las actividades festivas.

9. Simplifica tus actividades

A muchas personas les encanta hacer el máximo esfuerzo para los días de fiesta, pero será menos estresante si puedes recortar y buscar maneras de simplificar al mismo tiempo que disfrutas el espíritu de la temporada. Podrías elegir solo unas cuantas decoraciones o comidas que tienen significado para ti y son factibles, o planifica dos o tres actividades festivas que te llenen de felicidad. Establece límites y no tendrás problemas.

10. Crea nuevas tradiciones

En lugar de centrarte en lo que no estás haciendo, intenta hacer algo nuevo. Si preparar comidas para las fiestas supone demasiado esfuerzo para ti, cenen afuera o pidan una comida preparada para disfrutar en casa y así poder pasar más tiempo con la familia y menos tiempo limpiando. Haz el regalo de tu tiempo o atención en lugar de regalos caros. Asistan a un concierto por los días festivos que nunca hayan disfrutado antes. ¿No puedes asistir a una reunión para celebrar las fiestas? Utiliza la tecnología y visítense por vídeo.

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